Orden:
Siphonaptera
Familia:
Pulicidae
Biología
de la Plaga:
Son insectos sin alas, aplanados dorsoventralmente, ectoparásitos
hematófagos obligados del hombre y animales de sangre
caliente, pues se alimentan de su sangre, para ello poseen
piezas bucales muy cortantes y succionadoras.
Pulgas
del gato adultas pueden encontrarse tanto en perros como en
gatos a lo largo de todo el año, pero tienen más
actividad durante los meses de la primavera y verano en las
zonas tropicales.
También
pueden encontrarse sobre otros animales tales como comadrejas,
zorros y ocasionalmente en ratas. Cuando falta su hospedador
habitual (gato - perro) las pulgas atacan al hombre y se alimentan
de él.
Las pulgas
adultas tienen de 2 a 3,5 mm de largo y aparato bucal picador
- chupador. Son hematófagas intermitentes, con una
gran capacidad para el ayuno prolongado. Cuando se alimentan
eligen un lugar apropiado de la piel para picar el que buscan
picando varias veces en distintos lugares; cuando no se las
molesta, la succión de los machos dura de diez a veinte
minutos, la de las hembras dura aproximadamente tres horas.
Las hembras
comienzan la postura 48 horas después de la alimentación,
depositando en su vida como adulto, más de 170 huevos
blancos y brillantes en un lapso de 10 días con tres
posturas diarias de 5 a 7 huevos cada una. La pulga deja caer
los huevos, quedando librado al azar si caen o no en el lugar
más adecuado. Los huevos se ven a simple vista como
granitos de sal.
Las pulgas
pasan la mayor parte del tiempo de desarrollo biológico
en lugares que no son precisamente el cuerpo de un animal.
Las pulgas adultas viven sobre gatos o sobre perros y las
hembras desovan mientras están sobre ellos. Pero los
huevos de 0,5 mm caen del animal cuando los animales de desplazan,
saltan o se rascan y se acumulan en los lugares más
frecuentados por las mascotas, como por ejemplo la cama del
animal. Luego, al nacer después de una o dos semanas
de incubación en épocas cálidas, las
larvas, blancuzcas y vertiformes se desplazan (a 6 metros/hora)
hacia los lugares más oscuros y húmedos, preferentemente
alfombras, grietas del piso y abajo de los muebles donde se
alimentan de cualquier resto orgánico que encuentren
y especialmente de heces de pulgas adultas que contienen restos
de sangre parcialmente digerida (copofragia), también
se alimentan con escamas de la piel.
Las larvas,
fototropo negativas, tienen un tamaño de 2-5 mm, realizan
tres mudas aumentando de tamaño antes de empupar, esto
ocurre entre los 5 y 11 días. Son parecidas a un gusano,
no tienen patas, son ciegas, tienen piezas bucales masticadoras,
es raro verlas.
Los adultos
se prenden a sus huéspedes cuando están necesitados
de comida ( 6 a 8 veces por día). En los intervalos
entre comidas corretean sobre la piel de éstos o viven
en el suelo.
Cuando
ya las larvas están listas para el período pupal,
después de 1-3 semanas, efectúan la tercera
muda, buscan un rincón o grieta que las proteja y allí
forman una especie de cápsula, capullo, crisálida
o cocón de 0,5 cm, color blanquecino y aspecto esponjoso
que se convierte en una "pupa inmóvil" que
resiste las condiciones adversas del clima.
En un
medio favorable el período pupal es algo superior a
una semana, entonces sale - eclosiona la pulga adulta, cuando
se acerca un perro - gato - humano, reiniciándose el
ciclo biológico. Apenas emerge del cocón la
nueva pulga adulta, comienza la búsqueda de un hospedador
donde alimentarse de sangre.
Control
de la Plaga:
Si la infestación es leve bastará con una sola
aplicación. Si es grave se deberán hacer 2 aplicaciones
en el lapso de 21 dias.
Resulta
muy importante tratar tanto interiores como exteriores en
toda el área de piso por donde circulan los hospederos
(perros o gatos). Remover cualquier cobertura de tierra, madera,
hojas o basura para tratan adecuadamente.
Deben
deshecharse cojines, tapetes o colchones usados por las mascotas
o bien lavarse con agua bien caliente.
Es muy
necesario realizar limpieza del área y aislar cualquier
materia orgánica que sirva de fuente de alimentación
para las larvas como por ejemplo mantener libre de excrementos
de las mascotas, residuos de alimentos y en general cualquier
clase de materia orgánica, que sirva potencialmente
de alimento a las larvas.
Se debe tratar el perro y/o al gato simultáneamente.
Esta tarea la debe hacer un veterinario.
Debido
a la intensidad que requieren estos tratamientos es mejor
contratar una compañía de control de plagas
competente ya que los tratamientos inadecuados o caseros solo
demoran la solución, hacen perder tiempo y dinero.